La literatura vasca desde México: una conversación con Karmele Jaio y Mari Jose Olaziregi

Published On 13/12/2013 | By Camila Cienfuegos | Entrevista

La Feria Internacional del Libro (FIL) que se celebra en Guadalajara, México, es el encuentro editorial más grande de la lengua castellana de toda Iberoamérica. Durante más de una semana, la Expo Guadalajara se llena de libros, conferencias, coloquios, conciertos y demás actividades que giran en torno a la lectura y todas sus vertientes. En el marco de la FIL de este año, Karmele Jaio y Mari Jose Olaziregi viajaron hasta Guadalajara para presentar la obra literaria de Karmele. Aproveché para entrevistarlas y preguntarles un poco sobre el impacto del euskera fuera del País Vasco y el estado actual de la literatura vasca, que en realidad es poco conocida por estos parajes.

Karmele Jaio es una escritora gasteiztarra nacida en 1970. Su primera novela, Amaren eskuak, es una de las obras más vendidas de la literatura vasca actual y ha sido traducida al castellano y al alemán. Además de Amaren eskuak, Karmele tiene en su haber tres libros de cuentos y otra novela. Mari Jose Olaziregi es filóloga, miembro de Euskaltzaindia y directora de promoción del euskera del Instituto Vasco Etxepare. Ha sido profesora de literatura de la UPV/EHU, y durante dos años fue profesora investigadora del Center for Basque Studies de la Universidad de Nevada.

He escuchado varias veces la frase “mi patria es el euskera”. ¿Qué significa esto para ustedes?

Mari Jose Olaziregi: Para mí lo significa todo. Significa que vayas donde vayas, vas con la casa a cuestas, por ejemplo. Que no concibes la vida sin la lengua, que es la que te sitúa en un territorio que es el territorio euskaldun, el de los vascoparlantes. Es tu mundo. Mi patria, obviamente, es esa.

¿Más que Euskadi?

MJO: Sin duda. Es Euskal Herria, obviamente; pero, por ejemplo, aquí tenemos una Euskadi pequeña todos los días en el hotel, nosotros estamos en casa. Compartimos la lengua, que es fundamental. Muchas veces cuando daba clases de euskera les decía: “Bueno, ¿qué ganáis? Ganáis el integraros a una comunidad, una forma de ver las cosas,  entender hasta la toponimia, el nombre de las cosas que os rodean”. Se abre un mundo.

¿Creen ustedes que el bilingüismo que existe en Euskadi ha afectado a la expansión del euskera en el mundo?

MJO: El bilingüismo no existe. Hay una lengua que es más poderosa y más hablada, que es el castellano. Históricamente ha existido una persecución del euskera, una dominación, un retroceso. ¿Que si eso ha frenado la expansión? El euskera ha estado rodeado de lenguas grandes como el castellano, el francés; de imperios poderosos con ejércitos y demás, que nosotros no tenemos. Pero estamos ahí, contra todo pronóstico.

Karmele Jaio: Yo creo que eso es lo más destacable.

MJO: Estamos ahí, y con qué fuerza. Cada vez más hablantes y cada vez más fuerza. Hay cada vez más sentido de que estemos ahí.

KJ: El misterio no es de dónde viene el euskera, sino cómo perdura.

MJO: Es maravilloso. Tampoco es para echar cohetes, porque nos gustaría que hubiera más hablantes, que en la calle se hablara con más naturalidad, obviamente que diera sentido a más gente. Hay problemas de aprendizaje y demás en muchos contextos, pero a pesar de todo sigue dando sentido a una comunidad muy importante.

una conversación con Karmele Jaio y Mari Jose Olaziregi (1)

¿Qué hay del nacionalismo? ¿Habrá afectado esto que el euskera crezca en el mundo, fuera del País Vasco?

MJO: Totalmente. Yo creo que ha sido históricamente la ideología que ha defendido la lengua, eso es innegable, con todos sus beneficios y sus contras. Hoy en día no tienes por qué ser nacionalista para aprender o hablar la lengua, ni entender que es una lengua más y que tiene sus códigos como todas. Pero históricamente, sí.

¿De qué manera le han afectado los conflictos políticos/armados a la imagen que se tiene de Euskadi en el mundo?

KJ: Creo que es la imagen que se ha llevado la gente de Euskadi. O con lo único que se han quedado, con lo que relacionan a nuestro país. Por supuesto es una gran realidad, pero es mucho más que solo eso.

MJO: Es el poder de los medios. Por ejemplo, ¿qué piensa la gente internacionalmente cuando escuchan México? Narcos, violencia, pero es mucho más que eso, afortunadamente. Los medios lo magnifican y proyectan una imagen que muchas veces es interesada. El tema del terrorismo es un tema global, sobre todo a raíz de que Estados Unidos decide que es una amenaza global, especialmente con el Islam; pero meten a todos en el mismo saco entonces el estereotipo se magnifica. Pero bueno, sin negar lo obvio, es una realidad, es parte de nuestro mundo y de nuestra historia.

Dice Koldo Mitxelena en Historia de la Literatura Vasca que la literatura popular vasca es rica y variada, mientras que la literatura culta es tardía y de no muy buena calidad. ¿Qué piensan de esta afirmación?

MJO: Él era filólogo y hasta fue maestro mío, el mejor, el artífice de la unificación de la lengua vasca; pero esa historia es de la década de los cincuenta. En los siglos XVIII o XIX nosotros teníamos sobre todo curas, no teníamos escritores profesionales; tenías a un Maupassant que escribía en francés, y en euskera, pues tenías a un cura. La comparación es odiosa, obviamente, pero es que era una lengua prohibida, con problemas para publicar, sin una academia de lengua vasca. Eso ha cambiado. Hoy en día no se puede afirmar eso. Hoy en día yo no estaría de acuerdo con Koldo Mitxelena, la literatura vasca hoy es buena y es variada, cumple los requisitos de cualquier lector exigente. La literatura vasca que vale, esto es. La literatura vasca está viva y apasionando a miles de personas por su forma, por la improvisación oral, los versos, los poemas. Los bertsolaris, por ejemplo, son las estrellas del firmamento en Euskadi. Esto está más vivo que nunca.

KJ: Eso sí que es un fenómeno social. Se ha modernizado, además, porque antes era un medio muy masculino, muy rural. Ahora hay chicas guapísimas que cantan y ganan campeonatos. Hemos mejorado.

¿Es difícil para los escritores vascos encontrar interlocutores válidos?

MJO: Qué va. El problema es que se den las oportunidades para que los encuentren. Aunque, claro, hablando en euskera sí que es difícil, somos un millón en el mundo. Pero gracias a la traducción se ha hecho más sencillo. El problema es tener las herramientas para poder optar a estar en la plaza como un escritor más. Como uno más. Eso es lo difícil.

KJ: Yo creo que ese es uno de los grandes retos. Yo estoy viendo aquí que podemos estar a la par de cualquier otra lengua, y no por el hecho de ser una minoría o de que la literatura vasca sea conocida por poca gente tenga menos valor.

Si la literatura puede servir como herramienta para la difusión de una lengua, ¿creen que la música pueda servir para el mismo fin?

MJO: Tú no sabes el poder de seducción de la música vasca. Son fenómenos internacionales. Fermín Muguruza, Duncan Dhu (aunque son en castellano), Betagarri, yo que sé.

KJ: Además representa una manera muy fácil, más fácil a veces que la literatura, de introducirte en ámbitos que no hablan euskera. ¿Cuántas veces nos ha pasado con el inglés o con otra lengua que canturreamos las canciones sin saber lo que decimos? Es una manera muy buena para entrar.

MJO: Y el cine es otra. El cine da fe, mejor que casi cualquier otro arte, de lo que es un país y una cultura gracias a las imágenes. El cine vasco ha dado autores como Julio Médem, Alex De La Iglesia, Montxo Armendáriz, que lo están haciendo muy bien. A nivel de documentales y de cortometrajes hay un programa que gestionamos desde el Instituto Vasco Etxepare que se llama Kimuak, que es una selección de los mejores cortos anuales en Euskadi. Son cortos que ganan un montón de premios.

Mari Jose, tengo entendido que estuvo como profesora investigadora en la Universidad de Nevada, en Reno. ¿Qué tan grande es el interés en países aparentemente muy distantes en términos culturales (como Estados Unidos) en el euskera?

MJO: Ahí el interés viene de la comunidad vasca que hay. Habrá en Estados Unidos 20 mil vascos censados, y en la práctica muchos más. Son descendientes de los emigrantes vascos que fueron como pastores, especialmente en el siglo XIX y principios del siglo XX. Y genera interés. Ahora, fonéticamente, si tu lengua materna es el inglés, sí cuesta, es distinto. La fonética vasca es más parecida al castellano; de hecho diría que el español tiene un sistema vocálico tan simple por la influencia vasca, y está demostrado. Donde surge el castellano, se ha hablado euskera. Fue una experiencia religiosa vivir ahí dos años y medio allí. Conocí a la diáspora, y un ser diaspórico es un ser desplazado, híbrido, que ama varios países y habla varias lenguas. Yo creo que ése es el estado natural actual de cualquier persona, incluso en casa somos cada vez más una sociedad multilingüe. El niño va a clase con hijos de mexicanos, de ucranianos o de chinos, y a mí eso me encanta. Es más plural, y en Reno me gustaba eso. Aunque ojo, en Estados Unidos son plurales de facto; por la tradición que tienen, deben serlo. Luego otra cosa es la estratificación social, el racismo.  A nivel de género, lo mismo. Yo creía que era el país de la igualdad de la mujer, de las oportunidades, y no, tienen que luchar mucho también. Hasta que salga la primera mujer presidente, veremos.

una conversación con Karmele Jaio y Mari Jose Olaziregi (2)

Desde su perspectiva, y un poco en comparación con el trabajo que hiciste en la Universidad de Nevada, ¿qué se puede hacer en México para promover la lengua vasca?

MJO: Yo creo que aquí es más fácil en ese sentido. No porque haya una comunidad vasca más amplia, sino porque hay una actitud muy abierta, ¡hay sesenta y tres lenguas indígenas en México! No saben lo que es hablar una lengua marginal y/o no oficial, pero el sentido identitario te marca. El multilingüismo está muy presente en este país. Nuestra experiencia, por ejemplo, en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) con los alumnos de ahí es apasionante. La actitud es muy abierta. No tengo ninguna queja al respecto, hay un background cultísimo.

¿Cuáles serían los estandartes más claros y atractivos de la cultura vasca para la cultura mexicana?

KJ: Yo creo que la música es el eje. La cultura vasca tiene una variedad y un tipo de música que podría tener o ya tiene mucha resonancia aquí. A Betagarri, por ejemplo, los han invitado recientemente a venir. La música es tan intuitiva que es fácil de conectar, y yo creo que en este momento hay mucha gente haciendo cosas buenas a pesar de que estén viviendo un momento de crisis bastante dificultoso. Yo creo que es más difícil llegar con la literatura; la literatura requiere un reposo, un tiempo para introducirse. Una canción te entra, y te ha entrado. También se habla de la cocina, que es otro de los atractivos de la cultura vasca.

Una similitud que puede favorecer la relación entre Euskadi y México es precisamente eso: para ambas culturas la gastronomía es importantísima. Comer es un ritual, no es un acto de supervivencia.

MJO: Sin duda, es una actividad social. No es echar gasolina al coche.

KJ: Hay sitios donde comen porque si no se morirían; no, en Euskadi es una cosa mucho más importante.

MJO: Es un acto social por el hecho de reunirse y todo, pero también por lo que estás comiendo. Me decía un amigo, “los vascos son los únicos que habláis de comida mientras coméis”. Le damos mucha importancia. Si has tenido una boda, antes de preguntar por el vestido de la novia, preguntas por el banquete.

¿Qué obras literarias recomendarían a alguien que no conoce Euskadi para empezar a adentrarse en la cultura vasca?

MJO: ¡Jo, qué pregunta! Pues es difícil. Un libro de Karmele para ver la realidad actual y cómo se escribe hoy, como se vive. Las manos de mi madre podría servir, y el libro de los relatos, porque es una selección muy diversa. Se llama Heridas crónicas. Otro sería Obabakoak (de Bernardo Atxaga), porque habla algo del paisaje de ahí. Y algún libro de poemas, Hau da ene ondasun guzia de Joseba Sarrionandia, que está en cuatro lenguas.

¿Cuál es el mejor pintxo?

MJO: [risas] ¡Ay, no sé! Yo pierdo mi alma por un pintxo de tortilla de patatas a las once de la mañana con un cortado. Eso a mí me parece una delicia que habría que exportar.

KJ: A mí un buen jamón con un buen pan. Es que no necesito más.

una conversación con Karmele Jaio y Mari Jose Olaziregi (4)

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21 años // México // Políticamente incorrecta // Fan del arrabal, los pasteles y los zurdos.

One Response to La literatura vasca desde México: una conversación con Karmele Jaio y Mari Jose Olaziregi

  1. morecar says:

    “Bueno, ¿qué ganáis? Ganáis el integraros a una comunidad, una forma de ver las cosas, entender hasta la toponimia, el nombre de las cosas que os rodean”. Se abre un mundo.

    Esto de “una forma de ver las cosas” es lo mejorcísimo de esta quote. Me tiro a la piscina para firmar que ese comentario es pseudocientifico; la lingüística moderna ha superado el mito de la “cosmovisión” (la manera de ver el cosmos, el mundo) moldeada por la lengua. Hoy en día se piensa que tu cosmovisión es algo mucho mayor de lo que puedes verbalizar, es decir, el lenguaje no es más que un filtro, una constricción, a lo que llevas en tu coco, que es mucho mayor e independiente de la lengua hablada. Esto va en la línea de que cualquier lengua puede expresar cualquier significado, no con el mismo número de palabras, pero puede hacerse.

    Por otro lado:

    […]pero es que era una lengua prohibida, con problemas para publicar, sin una academia de lengua vasca[…]

    Aquí cómo se nota que la señora barre para casa (ella es de la academia de la lengua vasca), ni que el euskera hubiese estado prohibido todos estos miles de años, o requiriese de una academia para existir (ni que ni hubiese sobrevivido MILES de años antes). Otra cosa es que a ella le parezca mejor un panorama linguistico normalizado en el que la variedad dialectológica se pisotea en beneficio de una lengua estandarizada que es mucho más útil para fines políticos concretos en los que mejor no entraremos. Esto es especialmente preocupante con las variedades lingüísticas (un eufemismo de lenguas) más parecidas al batua, porque el bizkaiera aguantará más por ser más diferente, pero el gipuzkera se fundirá con el batua hasta el punto en que no exista sino como un acento (si es que esto no ha pasado ya). Esto mismo ha pasado ya con el catalán central y el catalán normativo, o con el castellano de castilla y el español de la RAE.

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