¿“El cáncer mata cuando pierdes las ganas de vivir”? ¡Y una mierda!

Published On 24/09/2013 | By Adrian Hugo Llorente Aginagalde | Divulgación, Historia, Medicina

He visto barbaridades, acupuntores que han provocado una hepatitis por  no cambiar de agujas [1], pacientes que toman 5 pastillas de adiro [2] para “compensar” la sidrería del día anterior o madres que se niegan a vacunar a sus hijos aun cuando el meningococo toca la puerta de su guardería… He visto barbaridades y sé que las seguiré viendo mientras  lo que me quiera dedicar sea a la medicina.Sin embargo como hijo y sobrino de pacientes de cáncer pocas cosas me han sacado más de mis casillas que leer en un cartel en el Hospital Universitario donde he estudiado, donde tratan a mi padre y donde falleció mi tío la frasecita “El cáncer mata cuando te cansas de vivir”. La había visto antes pero, cuando uno se lo encuentra en la sala de espera tras acompañar a su padre tantas veces al Hospital de Día, tras acudir a tantas de sus consultas de oncología y ver tantos pacientes en la mesa de operaciones, uno pierde los estribos.

Nací en este hospital, he crecido en sus dependencias de enfermería y recientemente me he licenciado en medicina. Me gustaría, incluso, trabajar en ese mismo centro. Pero, si hay momentos en los que todo lo estudiado sobre deontología, todo lo que sé que se hace en lugares como éste -desde las campañas de prevención y concienciación para los Centros de Atención Primaria a los ensayos e investigaciones del Instituto Biodonostia-, pierden sentido es cuando lees que “el cáncer mata cuando te cansas de vivir”.

¿Cómo puede alguien en un centro médico culpabilizar a un paciente de su propia muerte? Estoy convencido de que quien puso el cartel en cuestión no tenía mala voluntad. Probablemente, encontró en la Red algo que le pareció interesante y quiero creer que quizá no leyó hasta esa última frase, porque no me cabe en la cabeza que ningún profesional de este hospital pudiera ponerlo siendo consciente de lo que dice.

No creo que ningún profesional sanitario -desde el auxiliar de enfermería hasta el último neurocirujano, pasando por los psicólogos clínicos y los fisioterapeutas- crea que el paciente al que se le descubre un cáncer de próstata tras una fractura patológica por una metástasis ósea vaya a fallecer porque haya perdido las ganas de vivir. No lo creo, ni quiero hacerlo. Nadie que haya estado cerca de un paciente oncológico puede afirmar semejante barbaridad. No cuando te ha tocado sostener un gotero mientras la enfermera tiene que atender las nauseas del enfermo de al lado; no mientras ves cómo el compañero de quimioterapia con el que tu padre bromeaba de fútbol deja de acompañarle en las sesiones; no cuando, al otro lado de la mesa, ese paciente con el que estuviste cinco horas en el quirófano te martillea con la misma pregunta en el momento que la oncóloga se ausenta con una sonrisa educada: “¿Y cuánto más crees que me va a tener con la quimio?”.

Lo que dice la Ciencia

Las frases en cuestión se le han atribuido en algunas ocasiones, aparentemente con el objetivo de darles cierta pátina de autoridad, a Edward Bach (1886 – 1936), médico británico reconvertido en homeópata, inventor de los conocidos remedios florales que llevan su nombre y que entre otras cosas consideraba que la enfermedad era un conflicto entre la personalidad y el alma.

Más allá de lo desacertado de sus postulados podemos comprobar como cada una de las frases cae por su propio peso:

Afirmación Realidad científica

el resfrío “chorrea” cuando el cuerpo no llora.

el cuerpo se “resfría” cuando las vías respiratorias superiores son infectadas habitualmente por un rinovirus o un coronavirus.

el dolor de garganta “tapona” cuando no es posible comunicar las aflicciones.

la inflamación de la garganta (faringitis) se produce por causas víricas, bacterianas y alérgicas.

el estómago arde cuando las rabias no consiguen salir.

el ardor de estómago se produce cuando debido a distintos motivos el esfínter pilórico es hipotónico dejando escapar un reflujo ácido hacia el esófago, lo cual irrita su mucosa. por la contra, las úlceras gástricas se producen cuando hay una producción excesiva de ácido (hiperclorhidria) debido por ejemplo a una infección por helicobacter pylori y que produce la erosión de la pared del estómago.

la diabetes invade cuando la soledad duele.

la diabetes es fruto de la hiperglucemia (exceso de azúcar en sangre) que se produce cuando la regulación endocrina de la glucemia es ineficaz.

el cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.

el cuerpo engorda cuando hay una ingesta calórica excesiva en relación a las necesidades metabólicas de la persona.

el dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.

las cefaleas tienen múltiples causas siendo las más habituales las primarias y entre ellas las tensionales, que se deben a la contracción muscular continuada de los músculos de la cabeza y cuello, y las migrañas, que se cree que están en relación con la vasoconstricción y vasodilatación de las arterias craneales.

el corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.

la insuficiencia cardíaca se debe por lo general a la cardiopatía isquémica, es decir, a la muerte del músculo cardíaco por falta de oxígeno en relación a una falta de irrigación sanguínea.

la alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.

se trata de reacciones inmunes a partículas que el cuerpo erróneamente considera como extrañas, desencadenando cascadas que segregan inmunoglobulinas e.

las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.

se quiebran cuando hay avitaminosis o en distintas patologías metabólicas, y no en relación con la inmunodepresión.

el pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.

la angina de pecho es un episodio de dolor retroesternal que aparece cuando la irrigación del corazón disminuye.

la presión sube cuando el miedo aprisiona.

la presión arterial que se dispara como respuesta al miedo es dependiente de la adrenalina y no tiene por lo general mayores consecuencias. frente a la hta crónica cuyo origen es la arterioesclerosis o la hipertensión arterial maligna.

las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.

el término neurosis hace años que no se utiliza en psiquiatría y la mayoría de ellas se denominan como desórdenes de ansiedad.

la fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.

la fiebre es una respuesta inmune fisiológica normal a la infección, no implica la ineficiencia de la inmunidad ni su agotamiento.

las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega.

la articulación de la rodilla duele normalmente cuando hay una artrosis por el desgaste producido debido al choque continuo entre los extremos de un hueso, así como un cartílago debilitado o inexistente.

el cáncer mata cuando te cansas de “vivir”.

el cáncer mata por lo general cuando se extiende a otros órganos e impide su función fisiológica, sea compitiendo con estos por los recursos metabólicos, por comprensión, fractura, necrosis, etc.

¿De autoría apócrifa?

¿A quién debemos estas afirmaciones carentes de base científica? La cita inicial pudiera llevarnos a pensar que a Edward Bach, pero hay un par de frases y conceptos extraños para el lector que se fija un poco: niño interior y presión.

El concepto del niño interior se da a conocer en los círculos de la psiquiatría en 1940 de mano del psiquiatra Carl Gustav Jung [3] y no se populariza hasta la década de los 70 de mano de libros de psicología pop como “Your Inner Child of the Past” (1963). Teniendo en cuenta que Bach empieza a trabajar en 1918 en el Hospital Homeopático de Londres -momento en el cual sus biógrafos marcan su ruptura con el paradigma médico científico- y muere en 1936, sería un anacronismo[4]

         Edward Bach (1886 – 1936)

Lo mismo ocurre con el uso presión con un sentido peyorativo. La presión arterial alta (hipertensión) no se relaciona como un parámetro patológico entre la comunidad médica hasta la década de 1940. [5] De hecho hasta la década de los 50, muchos médicos consideraban la hipertensión arterial beneficiosa en los pacientes de edad porque se creía que ayudaba a mejorar la circulación.

Además, a primera vista, la terminología y temática de esta colección aforismos no parece corresponderse con la propia de un médico bacteriólogo de principios del siglo XX, por muy homeópata que fuera. De hecho, una rápida consulta de sus obras completas deja claro que Edward Bach no escribió esos aforismos y que tampoco se corresponden con su escuela homeopática.

Se ha extendido por Internet la cita según la cual “la enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma” como resumen de su filosofía. [6] (Hay hasta quien se la atribuye al músico Johann Sebastian Bach.) Sin embargo, a pesar de ser de su autoría, la realidad es que Bach no negaba como tal el origen biológico de la enfermedad -a fin de cuentas, era bacteriólogo-, sino la forma en la cual se realizaba el abordaje terapéutico; es decir, cómo se decidía el tratamiento y en que debía consistir:

Es importante que recuerden que no es el sarampión lo que nos da la guía para el tratamiento, sino la forma en que cada pequeño es afectado; y el estado de ánimo de éstos es la guía más eficaz para saber que necesita cada paciente en particular. Y así como el estado de ánimo nos guía en el tratamiento de la enfermedad, así también puede llevarnos en dirección a la dolencia y permitirnos detener su ataque. El pequeño Tommy regresa de la escuela a casa generalmente cansado o adormilado o nervioso o haciendo alharacas, o quizá quiere estar solo, etcétera. No es “el mismo”, como solemos decir. Unos vecinos amables que pasan dicen que “Tommy parece estar incubando una enfermedad”, ¡de modo que tenéis que esperar! Pero, ¿por qué esperar? Si Tommy es tratado de acuerdo con su estado de ánimo, muy pronto volverá a estar como siempre, y cualquiera que sea la enfermedad ésta será tratada antes y no se producirá, y si lo hace será tan débil que será difícil advertirla. Y así ocurre con cualquiera de nosotros: antes de que cualquier dolencia se manifieste hay un período en el que no estamos prevenidos, o nos sentimos débiles; ese es el momento en que debemos tratarnos, preparándonos y deteniendo las cosas antes de que avancen más. Prevenir es mejor que curar, y estos remedios nos ayudarán maravillosamente a ponernos bien, a protegernos de los ataques de los agentes desagradables.

Podemos, por lo tanto, descartar que el texto en cuestión tenga algo que ver con la homeopatía, los remedios florales de Bach o su filosofía.

Esa pérdida de paternidad no es que tenga gran importancia. Sería una extraña contrafalacia de autoridad considerar que un texto así resulta refutado al quedar huérfano. Primero, porque no es que el autor sea ninguna autoridad y, segundo, porque no creo que la mayoría de quienes han reproducido dicho texto supieran quién era el autor al que parecía atribuirse. Pero la idea de que “el cuerpo grita… lo que la boca calla” ha corrido como un reguero de tinta por la Red al amparo de textos de psicología emocional, la popularización de los remedios florales de Bach, etcétera.

Gráfico de la evolución del número de búsquedas de "El cuerpo grita lo que la boca calla" (2009-2013). Google Trends.

Gráfico de la evolución del número de búsquedas de “El cuerpo grita lo que la boca calla” (2009-2013). Google Trends.

¿O de Doctor en… Filología Hispánica (UNED)?

Una búsqueda no demasiado exhaustiva en Internet nos presenta como autor real  de esta colección de aforismos a Nelson Guillermo Torres Jiménez, presentado unas veces como doctor en psiquiatría y otras, como en su curriculum, como doctor en filosofía y psicolingüística. Hay notables diferencias entre una disciplina y otra, la primera implicaría el tener una licenciatura o grado de medicina y la realización de una tesis doctoral en psiquiatría o al menos la especialidad o residencia. La segunda, sencillamente, no existe.

Cursó un Grado en Trabajo Social en la Escuela Nacional de Trabajo Social de Venezuela (1968) y un postgrado en lingüística española en el Instituto de Cooperación Iberoamericana (Madrid, 1979). Accedió después al programa de doctorado de filología hispánica de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), que por alguna extraña razón rebautiza como Universidad Nacional de España, olvidando el “a Distancia”. En 1990, defiende en la UNED la tesis “Procesos psicolingüísticos en la comprensión del refranero español”, que resume así:

Al analizar experimentalmente el uso del refrán desde la perspectiva de la psicolingüística, haciendo énfasis en el modelo multidimensional de la conducta lingüística se comprobó la hipótesis de que el refrán usado con mayor frecuencia por 52 hispanohablantes residentes en el Colegio Mayor Guadalupe durante el curso 87-88, luego de aplicárseles el instrumento “entrevista psicolingüística del refranero español” (E.P.R.E.) si comunica “automensajes” implícitos, psicolingüisticamente significativos, en comparación con la semántica ordinaria del refrán enunciado. De estos 52 informantes, el 25 % conecto con automensajes por la vía de fonemas; el 11 % por la vía de morfemas; el 61 % por la vía de sintagmas y el 1 % por vía semántica. De estos 52 automensajes, el 22 % fue tipificado como experiencias agradables, el 16 % como más o menos agradable y el 62 % como experiencias desagradables. De los cual se desprende que detrás de la enunciación de un refrán que el sujeto usa frecuentemente, podemos encontrar la concatenación de una experiencia particular implícita en toda la lingüística del mismo.

No puede negarse que el ámbito de la tesis fuera la psicolingüística, pero su relación con la psiquiatría o las ciencias de la salud resulta, por lo menos, difícil de apreciar y de ahí a pontificar con presunto conocimiento de causa sobre el origen de las enfermedades hay un abismo, no un salto. Al final, estamos ante un viral de un doctor en filología hispánica que culpabiliza a los pacientes de sus dolencias por no escuchar a su cuerpo.

Puedo entender que haya quien piense que lo más importante ante una enfermedad es la actitud. Pero, a quien opine así, le pediría que intentara reanimar un corazón con esa actitud o que tratara de recuperar a un paciente en shock por sepsis con una sonrisa y muchos ánimos.

Nadie me tiene que convencer de la importancia de hacer frente a una patología con optimismo y paciencia, ni de lo vital que es en la adhesión de un paciente a un tratamiento de su estado de ánimo. Nadie tiene que convencerme porque lo he visto, sufrido y estudiado. Pero, entre valorar y tener en cuenta la actitud, tratar los aspectos psicológicos de la enfermedad, y que esto sea lo más importante, hay un salto. Y de ahí a decir que “el cáncer mata cuando pierdes las ganas de vivir”, hay un peligroso doble tirabuzón mortal sin red, en el que de no olvidar nunca el estado anímico del enfermo se pasa a culparle de su propia patología.

Creedme cuando os digo que mi tío no falleció porque se hubiera cansado de vivir. A pocas personas he visto pelear de semejante forma y finalmente asumir con tanta lucidez que la medicina había perdido la batalla. Le mató una doble metástasis cerebral tras una recidiva por un cáncer hepático; no su actitud.

Notas y bibliografía:

[1] Ernst E, White A. Life-threatening adverse reactions after acupuncture? A systematic review. Rev Soc Esp Dolor 1999; 6: 24-28.

[2] El Adiro es Ácido acetilsalicílico (AAS), un antiagregante plaquetario de uso generalizado para reducir la probabilidad de sufrir un trombo, infarto y otros accidentes cardiovasculares. 

[3] Gustav Jung Carl. The Psychology of the Child Archetype (1940).

[4] Weeks Nora. The Medical Discoveries of Edward Bach, Physician: What the Flowers Do for the Human Body (2011)

[5] Moser, M. (2006), Historical Perspectives on the Management of Hypertension. The Journal of Clinical Hypertension, 8: 15–20. doi: 10.1111/j.1524-6175.2006.05836.x

[6] La realidad es que lo que dijo fue:

La tendencia moderna de la ciencia médica, interpretando de forma equivocada la verdadera naturaleza de la enfermedad, y al concetrarla en términos materialistas en el cuerpo físico, ha aumentado enormemente su poder; primero, apartando los pensamientos de la gente a su verdadero origen, y por lo tanto, del método de ataque efectivo, y segundo, al localizarla en el cuerpo, echando sombras sobre la verdadera esperanza de recuperación y desarrollando un poderoso complejo de miedo a la enfermedad, un miedo que nunca debió haber existido.

La enfermedad es en esencia el resultado de un conflicto entre el alma y la mente, y nunca podrá ser erradicada sin un esfuerzo espiritual y mental.

Estos esfuerzos, si se llevan a cabo apropiadamente, como veremos más tarde, pueden curar y prevenir la enfermedad eliminando aquellos factores básicos que son su causa primaria.

Ningún esfuerzo dirigido sólo al cuerpo puede hacer más que una reparación superficial, y no hay curación en ello, ya que la causa es aún operativa y en cualquier momento puede volver a demostrar su presencia de otra forma.

Obras completas del Doctor Edward Bach: CÚRESE USTED MISMO (Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

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About The Author

Investigador del Museo Vasco de Historia de la Medicina y de la Ciencia de la UPV/EHU, especializado en Historia de las Epidemias, y médico interno residente de Medicina Preventiva y Salud Pública del Hospital Universitario de Cruces.

78 Responses to ¿“El cáncer mata cuando pierdes las ganas de vivir”? ¡Y una mierda!

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  3. Elver Valenzuela says:

    Que tontos, no saben que los homeópatas tienen la cura para el cáncer desde hace rato.

  4. David says:

    Creo que es como darse de cabeza contra un muro pero necesitamos a tipos entendidos y valerosos como tú para combatir contra tanta superchería e ignorancia.

    Magnífico trabajo.

    Un saludo.

    • A decir verdad soy de los que piensa que a través de la red se está consiguiendo algo poco a poco y gracias, pero no es para tanto 😉

      • José Malax says:

        Cien por cien de acuerdo contigo; hay que seguir en la ciberlucha contra tanto magufo que pulula por la red.
        Gracias por el artículo.

      • Boo says:

        Tristemente, estoy en desacuerdo contigo (sólo en este punto). Las supercherías y falacias se expenden más deprisa y con mayor extensión por la red que el pensamiento crítico.

        Es una batalla perdida, pero gracias por resistir.

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  7. imanol says:

    Buenas noches Adrian.
    Me ha parecido muy interesante tu artículo, pero creo que es demasiado reduccionista, y me explico. Si bien es cierto que las enfermedades se desencadenan por diferentes motivos, como todos los que has comentado en el texto. Tan bien es cierto que hay cosas que subyacen al surgimiento de las mismas o de su agravamiento y que son de carácter psicosomático (estrés, fatiga, problemas sociales, emocionales…y un largo etc) que actúan como factores precipitantes. Cuando Bach, habla de conflictos entre la personalidad y el alma hay que contextualizarlo en el sentido de la idea, de la terapia y del marcado estilo dinamico, como a Carl Jung. El ejemplo que pone de que como el niño esta mas de sido esta incubando una enfermedad, coincidimos en que es una estupidez. Pero eso puede ser fruto de un mal diagnóstico también y por qué no, de que el niño tenga algún problema mas a allá de la somatizacion de ciertos síntomas, pero de origen no orgánico. Y como conclusión a esto, quiero referirme al asunto del cartel. En sí, el cartel puede traer ciertas connotaciones como la que tu has interpretado, pero también como tu has dicho, es posible que tenga otras y sea la razón por lo que lo han puesto. No pongo en duda el dolor y sufrimiento que habrá habido en tu familia, pero supongo que habrás de reconocerme que aquellos ratos en los que hayan tenido mas ganas de vivir, habrán sido más felices y seguramente se hayan amarrado a ese clavo ardiendo de la vida que les haya empujado a la lucha. Y esa actitud de lucha, ese PENSAMIENTO de que aún había camino por recorrer y la motivación de intentarlo, es probable que haya provocado una activación de la ingeniería corporal en pos de un beneficio hacia ellos. Por eso, es necesario tener ganas de vivir, porque el sentido de la vida es el que nos marcamos y desde que adquirimos un nivel de consciencia básico el plantearnos metas y alcanzarlas ( o fracasar en ellas) es lo que nos hace sentirnos vivos. Finalmente decir que soy de los que piensa que mente y cuerpo son uno y que no hay uno sin el otro.
    Muchas gracias por contribuir al debate científico
    Un cordial saludo ( perdonen faltas escribo desde el móvil)

    • ANGEL says:

      Veo que eres otro acólito más de la pseudociencia, enhorabuena, como bien dice el dicho, no se escarmienta en cabeza ajena, y ojala no te toque vivir y escarmentar un cancer, a ver si con tu cuerpo y mente unidos sales de el,

      el problema de que la gente caiga en este tipo de estupideces, es lo mal gestionada que esta la sanidad, y más hoy en día que se pretende privatizar todo para darselo a los amigos de turno,
      que ocurre con ello, pues que la gente va buscando respuesta a otros sitios, alguien con cancer y otras dolencias que le impiden llevar una vida normal, se agarra a lo que sea,

      y ahí es donde salen todo tipo de buitres y aves de rapiña buscando presas a las que engañar y sacar el dinero, curanderos chamanes, gente que con leerse un libro, ya da cursos y se dedica a “tratar/sanar” a pacientes con enfermedades mortales, cuando el oficio de la medicina es algo que lleva toda una vida,

      por otro lado tiene culpa también el que no se persigan este tipo de practicas mediante la vía penal, así este tipo de personajes new age, que establecen consultas de un dia para otro muchas veces dentro del ámbito de la economía sumergida, se pensarían el jugar con la vida de nadie,

      pero claro estamos en el país de la pandereta donde todo vale, y esto va a ser difícil de combatir,

      no tenemos que recordar más que el caso de Steve Jobs, quien murió de cáncer por hacer caso a charlatanes y alargar otros tratamiento, lamentablemente, si alguien como el, intelectual pudo caer podemos caer cualquiera,

      Saludos. Sin Acritud.

      • Pedro says:

        Nuevamente el discurso represivo del miedo e ironiza con los supuestos escarmientos del cáncer (eso es análogo a una visión del infierno judeo-cristiano si te portas mal). Eso se llama lisa y llanamente chantaje moral. Dejad a los enfermos que se curen. Yo no estaría en desacuerdo con los avances de la ciencia en la materia, pero desde un punto de vista eugenésica, la medicina y ciencia le hace un flaco favor al planeta tierra que nos “soporta” llenando de individuos que en proporción podrían tender a más sufrimiento en una economía basada en la escasez.

        Luego, la tendencia de mezclar la usura, la charlatanería, con pseudociencias, si el único problema moral radica en un sistema que promueve el derecho a propiedad, ansias poder y dominio y ese problema resulta ser transversal.

        Por último, dar el caso de Steve Jobs como el ejemplo emblemático del “fail” de la pseudociencia me parece extraño. Es más importante ese señor, en comparación a un don nadie que quizás por motivo de su propio perdón se sanó.

        Es notable advertir que no somos capaces de mirar la situación de la humanidad desde otra perspectiva. Justamente, el ego se alimenta de nuestras propias discrepancias que por una cuestión de convención cultural, parecen como “legítimas”, pero que al fin y al cabo tal legimitidad no resulta en un acuerdo que sustente en el bienestar del ser humano y su entorno. Nos encanta más tener la “razón” que buscar un beneficio y felicidad.

        • Estimado Pedro,

          En tanto en cuanto el fin de la medicina sea asegurar el bienestar biopsicosocial de los pacientes, los problemas derivados de un planeta “lleno de individuos que en proporción podrían tender a más sufrimiento” serán competencia de la Economía y de la Política.

          Me gustaría una referencia para esta afirmación: “Nos encanta más tener la razón que buscar un beneficio y felicidad.”, porque a mi me gusta más atender pacientes que responder comentarios.

          Atentamente,

          • Pedro says:

            Gracias por la respuesta.

            Precisaré la afirmación con la lectura de Jiddu en torno al concepto de amor.
            http://www.jiddu-krishnamurti.net/es/la-libertad-primera-y-ultima/la-libertad-primera-y-ultima-44

            Si bien la economía y la política se encargan de los números y estadísticas la tendencia es concebir al individuo como un número más, por lo tanto, desde esa perspectiva se evade la discusión sobre la integridad e individualidad humana, asimismo y volviendo al tema del artículo, el motivo de la enfermedad que si bien se entiende genéricamente y lo aborda la medicina como tal, implica una atención distinta que atañe los procesos individuales , muchos de ellos inconscientes que nos predisponen a desarrollar la enfermedad.

    • Estimado Imanol,

      Estoy totalmente de acuerdo en la existencia de enfermedades psicosomáticas y en el efecto del estado anímico sobre las enfermedades. Y lo personalizo. Mi padre tiene una fuerza de voluntad y un humor que no he visto nunca en un paciente oncológico y gracias a ello sigue con un tto de QT que estadísticamente abandonan la media hace bastantes meses.

      ¿Es eso explicable cientificamente? lo empieza a ser y lo es.

      Ahora bien, no comparto la afirmación “activación de la ingeniería corporal”, porque aun no hay evidencias al respecto y sobre todo porque mi tío era tan optimista como mi padre, vegetariano, practicaba yoga y meditación regularmente, etc. aguantó más de la media y además falleció en una situación bastante envidiable… pero no retrasó la evolución de la enfermedad, pero si su percepción.

      Ahora bien, el día en el que se publiquen revisiones bibliográficas sobre estudios que están en curso y no pocos publicados ya sobre esta serie de temas, cambiaré de opinión. Mientras tanto me ciño a la evidencia y la estadística, porque a la hora de la verdad y atender al paciente, es lo que realmente salva vidas.

      Un saludo.

  8. Nuria says:

    Al visitar una unidad de oncología es bastante fácil comprobar que los pacientes sienten ganas de vivir, incluso aquellos que tienen metástasis. Son personas que por lo general sacan fuerzas para luchar por seguir adelante. Y sin embargo, fuera se escuchan demasiados comentarios sobre “expertos” en cáncer tales como:
    – “El cáncer sólo se produce en aquellas personas que alojan rabia e ira en su interior y no logran estar en paz con ellas mismas”.
    -“El cáncer se produce cuando no canalizamos bien nuestra energía”.
    -“El cáncer es una carencia afectiva que no se canaliza bien”.
    -“No utilices la quimioterapia, es muy dañina”.
    – O la ya citada “el cáncer mata cuando pierdes las ganas de vivir”.
    Todas son frases muy ofensivas si se toman en serio, ya que culpabilizan al enfermo de su enfermedad, como si la hubiesen buscado activamente a través de su mal humor, su carácter irascible y su empecinamiento en curarse a través de la medicina convencional. Antes de decir algo así, se debería de conocer el tema sobre el que se habla. Es muy ofensivo para familiares y enfermos escuchar todo este tipo de frases, aún considerándolas falacias, justo en los momentos en los que lo que más se desea es una pronta curación y un apoyo incondicional por parte de los que nos rodean.

    Gracias Adrián Hugo por tu post, espero que sea útil, aunque por experiencia se que para los que dicen estas frases es más fácil creer en un campo energético invisible que conforma nuestro cuerpo, en auras y otras teorías bastante complejas e indemostrables que en las evidencias científicas.

    PD. Hay muchos perfecionistas (alérgicos) en primavera, pero no en otoño e invierno y raras veces en verano. ¿Alguien puede explicarme el motivo de este cambio de comportamiento tan acusado? 😉

    • Gracias Nuria, en parte el motivo de haberlo escrito es el cabreo que se cogió mi padre cuando leyó el cartel que había arrancado (no me pude resistir). Y como él está contento con el post, yo me doy por satisfecho 🙂

      Un saludo.

    • Pedro says:

      Las ganas de vivir de un paciente oncológico se confunden con el miedo (reprimido) inexpresado de morir. En la cultura del ego y el miedo, la dualidad vida – muerte es su cimiento, por lo tanto nuestro condicionamiento en tanto que , en realidad, un paradigma no dual implica que son estadios del mismo proceso de transformación. En la cultura del miedo, justamente este el catalizador de nuestras vidas y dado que la postura científica se basa en expertos, investigaciones, o cuanta literatura haya del tema, eso no variará que quien enferma es responsable final de su sanación (si lo vemos como lo que pretende al medicina). En virtud de esto, no me atrevería a juzgar a quien “ha ganado o perdido la batalla” porque no hay tal batalla , y porque en la vida no ay victorias ni derrotas, ni culpas, fracasos. Estamos condicionados a pensar y dar respuesta de ese modo, bajo ese paradigma. Hay tan solo percepciones, y fácilmente confudimos la forma del mundo que percibimos como el contenido mismo del mundo.

      Juzgar de ofensiva que el enfermo es responsable de su enfermedad es una cuestión de enfoque. Es interesante pensar en la connotación de la palabra culpa o del término paciente. Obviamente, la ciencia no discurrirá sus energías y herramientas sobre el significado de las palabras que empleamos, pero el lenguaje también es parte de la conformación de la realidad que vivimos.

      Quien busque la verdad no luche por ella , porque es suficiente la propia, y juzgar al otro por que opina distinto, finalmente te aleja de ella. Y deje que la enfermedad exprese el más íntimo nexo de comunicación como revela Jung, a sí (o nosotros) mismos, más allá de que si lo creas o no, o sea parte de tu vida un blog en desacreditar aquello que llaman “invisible”. Porque finalmente, es cuestión de enfoque. Si Giordano Bruno fue juzgado y quemado por hereje y hoy no, lo que no cambia es que seguimos juzgando futilmente como buenos y malos las cosas que percibimos como nuestra experiencia de vida.

      Sólo dejo la pregunta: Honestamente¿por qué es tan fácil de creer en supercherías y magias? Espero leer una respuesta que sea un juicio de valor, por favor. Si no absténganse

      cariños!

      • Estimado Pedro,

        Si es posible me gustaría que definieras algunos conceptos que mencionas:

        – cultura del ego

        – dualidad vida

        – cultura del miedo

        Dicho esto, no juzgo que culpabilizar al enfermo de su enfermedad sea ofensivo y por lo tanto niego que sea cuestión de enfoque. El médico jura una Declaración de Ginebra que define su profesión y un Código Deontológico (de la OMC) que regula su desempeño, su violación no es cuestión de enfoque, es objetivable y por lo tanto punible.

        Para finalizar, como investigador de Historia de la Ciencia, permíteme aclarar que Giordano Bruno fue juzgado y quemado por sus opiniones teológicas y religiosas, en su acusación sus tesis científicas tuvieron un peso menor. Aquí te resumo en palabras del historiador Luigi Firpo los motivos por los cuales fue condenado:

        “*Tener opiniones en contra de la fe católica y hablar en contra de ella y sus ministros.

        *Tener opiniones contrarias a la fe católica sobre la Trinidad, la divinidad de Cristo y la encarnación.

        *Tener opiniones contrarias a la fe católica en relación a Jesús como Cristo.

        *Tener opiniones contrarias a la fe católica en relación a la virginidad de María, la madre de Jesús.

        *Tener opiniones contrarias a la fe católica en relación a la transubstanciación y la misa.

        *Decir que existen múltiples mundos.

        *Tener opiniones favorables de la transmigración del espíritu en otros seres humanos después de la muerte.

        *Brujerías.”

        Atentamente,

  9. Antonio Requena says:

    Muy de acuerdo. Mi madre murió de cáncer y no se dejó ir hasta el último minuto. Me enseñó muchas cosas, también las ganas de vivir y de luchar por seguir respirando. A los esotéricos, ni caso. Tampoco a la iglesia católica cuando se pronuncia en contra de los paliativos (“que más padeció Cristo”, hay que fastidiarse).

    • Antonio, si no fuera porque muchos pacientes dicen realmente encontrar la paz que necesitan en los capellanes… a muchos no habría que dejarles hablar con los pacientes.

      El sufrimiento es sufrimiento y es labor del médico evitarlo salvo que el paciente desee lo contrario.

  10. Daniel L. says:

    menti, digo noticia, patrocinada por Donald Rumsfield.
    yo pienso al revés, internet está sirviendo para que no nos tengamos que tragar la única versión que nos llegaba desde los medios de desinformación. ahora buscamos más alternativas, pensamos y decidimos por nuestra cuenta.
    yo diría que el cáncer mata, sobre todo cuando te lo diagnostican y te lo tratan con quimio.

    • Estimado Daniel L.

      Si me pones en contacto con Donald Rumsfield te lo agradecería, porque la planta de Día del Hospital Universitario Donostia necesita una ampliación ya, butacas nuevas y una mano de pintura que no lo haga parecer un tanatorio (y algo de espacio entre butaca y butaca). Así que si por decir lo que la evidencia científica afirma me va a patrocinar, tengo un par de proyectos que le pueden interesar.

      Por cierto, ahí están los pacientes que sobreviven al cáncer gracias al tratamiento y ahí está mi padre luchando contra un cáncer terminal con la quimio y la inmunoterapia para poder disfrutar del día a día y no estar postrado por el dolor.

      • Daniel L. says:

        Rumsfield tiene otros intereses y no son sobre la salud de las personas, más bien al revés.
        Tb. están los no pacientes que sobreviven al “cáncer” cambiando su estilo de vida y ahí no está mi prima, por ejemplo, que murió hace poco después de unas buenas sesiones de quimio.

        • Estimado Daniel,

          Entiendo por lo tanto que no crees que este post haya sido patrocinado por él.

          Por cierto, puedo preguntar por la neoplasia de tu prima, el estadio y el fármaco utilizado; es estadísticamente poco probable que a las pocas sesiones hubiera un efecto secundario mortal, quizá si una complicación por la vía de administración, como una trombosis. Por lo que creo que puede ser interesante saber más del caso por si hubiera que rellenar una tarjeta amarilla.

          Atentamente,

  11. Constanza says:

    La enfermedad obedece a un todo que empieza en la estabilidad emocional. Si mi médico ignorara o negara esto, me alejaría de él, lo antes posible.

    • Estimada Constanza,

      Como médico te niego eso, la enfermedad y la estabilidad emocional son dos cosas, no la misma. Y el origen de la enfermedad poco o nada tiene que ver con la estabilidad emocional, pero si que puede empeorar su evolución o hasta enmascarar la patología.

      Pero un corazón se infarta porque la arteria que lo irriga está obstruida y un cáncer se origina porque unas células tumorales empiezan a dividirse sin control.

      • Pedro says:

        “Como médico te niego eso, la enfermedad y la estabilidad emocional son dos cosas, no la misma.”

        Como no médico te digo que enfermedad y estabilidad emocional OCURREN al mismo tiempo. Por lo tanto, propender a una visión sesgada sólo tiene alcances teóricos y de enfoque.
        Que diga la ciencia algo con pruebas y todo es sólo un conocimiento del momento. Tenemos la esperanza de encontrar ese diálogo entre lo concreto y subjetivo. Por eso, te propongo que cuando llegue a un paciente a tu consulta por la causa que sea, pregúntale qué le sucede emocionalmente. Sé que no lo harás porque no es parte del protocolo o porque no es tu profesión. Insisto, esa es una evidencia de lo que digo, un enfoque distinto útil para tu opinión y acción. Para los demás, déjalos que crean en supercherías y magias, será su adicción también

        saludos!

        • Estimado Pedro,

          Como médico te digo que los protocolos en la actualidad recogen que preguntemos por la situación emocional del paciente, sino que durante la realización de la historia clínica se realizan preguntas para poder valorar dicha situación. El que haya quien no lo haga no excluye que haya quien lo haga, que los protocolos lo indiquen o no sea una buena práctica, pero los aspectos psicológicos del enfermar son algo a valorar siempre.

          Y como médico te digo que la enfermedad e inestabilidad emocional no ocurren al mismo tiempo.

          Atentamente,

        • Juanjo says:

          Con la enfermedad coocurren muchas otras cosas: el sol, la noche, el aire, el telediario del mediodía, el mosquito que te picó anoche, un terremoto en alguna parte del mundo, un aumento de la radiación cósmica, etc.
          Coocurrencia no implica causalidad. La ciencia se encarga de validar con ejercicios repetibles y fuera de duda que esa causalidad existe.
          Y si le pregunta a un paciente enfermo sobre su estado de ánimo, lo más normal es que sea malo. Yo también tengo días en que me encuentro mal emocionalmente y no estoy enfermo…
          – Doctor: me ha caído una biga encima
          – ¿Y cómo se siente?
          ¡VAMOS HOMBRE!

  12. Yo solo se que gracias a mis propios intereses de busqueda de como funciona el cerebro e llegado a muchas conclusiones y no me e vuelto a poner enfermo nunca, te voy a decir una cosa, ponerse enfermo es de niños pequeños para mi, a partir de ahi una persona que se pone enferma algo malo abra echo, es un dicho hebreo, aunque no necesariamente, vale con convencerla de ello aunque sea mentira.

    Se cosas que no deberia y que aunque te las diga y te las explique no las entenderias, pero si quieres llegar a la solucion de como curarte a si mismo sin depender de nada tienes que saber de donde viene cada pensamiento que surge de la mente.

    Te voy a decir dos factores y te estoy diciendo demasiado
    1 La memoria de los cerebros reptil y mamifero va unida al miedo por supervivencia
    2 Cada vez que piensas es miedo a algo………miralo
    y ya no t digo nada mas busca mucho sobre neurociencia, miedo, felicidad quimica y cientificamente llegaras a una conclusion que no existe en ninguna parte ni en google aunque la busques.

    Saludos desde el big-bang

    • Estimada Dominatrixdie,

      ¿Quieres decir que mi padre ha hecho algo mal para estar enfermo de un cáncer terminal? porque no te quiero contar cual puede ser su reacción como le cuente “tu opinión”.

      Por lo demás… lo que me cuentas es biología evolutiva de bachillerato, acércate un poco a la universidad y te explicarán un poco más sobre la estructura y funcionamiento del cerebro. Y es gratis!

      Atentamente,

    • Yo-solo-pasaba-por-aquí says:

      Con todo mi respeto, ni soy médico ni miembro de la RAE, pero por favor, la próxima vez que escribas un comentario podrías seguir estos consejos:

      1. Dar opinión que no está bien argumentada o transmitir una información sin una referencia, no sirven absolutamente de nada. A parte de que lo que dices, carece totalmente de sentido (no soy médico, pero tampoco estúpido).

      2. Has usado muy bien el verbo “buscar” en la primera línea. Mi más sincera enhorabuena, porque la información la habrás buscado, pero por tus faltas de ortografía es evidente que no la has leído.

      Un saludo.

      • Disculpa, no sé si me comentabas a mi o a otro comentario. Si te referías a mi y me señalas que está mal estaré encantado de corregirlo.

        Atentamente,

        • Yo-solo-pasaba-por-aquí says:

          En absoluto, Adrián. No me refería a tí sino al comentario de Dominatrixdie. Disculpa la confusión. PInché sobre “responder” a su comentario pero éstos se ve que se ordenan en cascada y no según quién responde a quién.

          Un saludo una vez más.

          • Pedro says:

            Ése es un condicionamiento: corregir al otro por su falta de ortografía. ¿Es un imperativo moral señalarlo y enrostrarlo? ¿Es una manera de desvalorizar la opinión del otro?

  13. Dr. Abraham Cohen says:

    Este tipo de publicidad de timos deberían perseguirse penalmente como un delito contra la salud pública.
    Un saludo cordial.

    • Dr. Abraham Cohen, totalmente de acuerdo, pero el que no chocara contra el derecho a la libertad de expresión es complicado. Pero lo suscribo 😉

    • Pedro says:

      Señor Cohen:

      Apelar a la sanción de la expresión de cualquier tipo, o referencia sólo hace revivir la historia. De perseguidos a perseguidores no hay ni un pelo de diferencia. Sr. Cohen, quien se atreva plantear que tiene la verdad y amonesta e insta a la persecución, me parece un indicador que la noche de los vidrios rotos, no ha quedado atrás.

      • Estimado Pedro,

        Comparar el intrusismo laboral o el atentado contra la salud pública recogidos en el Código Penal, sin mencionar los distintos tipos penales que puedan derivar de las consecuencias de estos delitos, con la Reichspogromnacht (Noche de los cristales rotos) es una falacia de reductio ad Hitlerum de manual. Le ruego que no la vuelva a utilizar en este post.

        Atentamente,

        • Pedro says:

          Si bien es cierto se ha identififcado este tipo de falacia en referencia al dictador nazi, incluso pude haber empleado una falacia de pendiente resbaladiza, no es menor la reflexión sobre la odiosidad que genera en ciertos círculos contra quienes bajo otros parámetros, procuran la curación y sanación de sus congéneres. Suscribo los procedimientos que sancionen el dolo, el daño, la acción perversa y el señor Cohen generaliza en torno a grupo de personas que actúa, como dije, de modo distinto, y que propone perseguir como delincuentes, prejuzgando sus métodos e intenciones. Pues que reclame donde los legisladores, quienes aprueban las leyes o suscriben acuerdos.

  14. La homeopatía, “El Secreto”, las auras, la paz interior… metralla invisible que nos hace retroceder continuamente.
    A mi lo que me enferma es tener que leer “fulanito se ha salvado GRACIAS A DIOS”, los paliativos van en contra del deseo de dios, los chemtrails nos envenenan… y un largo etcétera de mamarrachadas varias.
    La medicina es una de las mejores cosas que el hombre a podido descubrir y construir para si mismo y para otros.

    Gracias por el post!

  15. palmer says:

    La tabla del apartado “Lo que dice la Ciencia” es el análisis más burdo, torpe, simplón y tendencioso que he visto en mucho tiempo. Ejemplo:

    el cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta. ->
    el cuerpo engorda cuando hay una ingesta calórica excesiva en relación a las necesidades metabólicas de la persona.

    Qué prerogrllada.

    Lo que quiere decir la primera frase, es que cuando las personas están insatisfechas, sea por el motivo que sea, suelen tender a obtener satisfacción de la comida, lo que al final hace que aumenten de peso. Si estamos hablando de ciencia, creo que cualquier persona minimamente curiosa se ha dado cuenta del significado de “el cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta” más allá de lo literal de la frase, incluido el redactor de esta tabla.

    Estas frases tienen mucho de verdad, otro ejemplo: “la presión sube cuando el miedo aprisiona”. Cualquiera que haya sufrido trastornos de ansiedad sabe perfectamente lo que quiere decir esta frase. Y ya que estamos científicos: cuando una persona pasa mucho tiempo bajo estrés, los niveles de adrenalina (sustancia que libera el cuerpo cuando el miedo aparece, para prepararnos para huir o pelear) están elevados, y no puntualmente, sino de forma constante, lo que deriva en taquicardias, palpitaciones, presión alta y al final, depresión.

    Esta tabla aplicada al refranero español sería algo así:

    Más vale pájaro en mano, que ciento volando -> Tener un pájaro en la mano no es más valioso que ver el espectáculo de 100 pájaros volando. Un pájaro en la mano como mucho podrá dejarte un regalito que huele mal.
    Quien a buen arbol se arrima, buena sombra le cobija -> Un buen árbol no tiene porque proyectar una buena sombra, y depende de la hora del día, la mejor sombra se da en lugares cerrados donde el sol no incide.

    Si intentamos interpretar un refrán literalmente, es que no sabemos qué es un refrán. Lo mismo con las frases que se “analizan” en la tabla.

    No estoy a favor ni en contra de la homeopatía, nunca la he probado. De lo que estoy a favor es de la verdad, la honestidad, y las buenas intenciones. Si quieren desautorizar la homeopatía, utilicen argumentos que se puedan tomar en serio.

    • Sugus says:

      ¡Qué no! ¡Qué no! Que aquí lo que importa es dejar claro que solo tiene derecho a hablar el que tiene un título concreto, sin importar si lo que dice es coherente o no.

      • Estimado Sugus,

        Lo siento, eso sería una falacia de autoridad, por eso he rebatido primero los argumentos y posteriormente he aclarado quien es el autor.

        Dicho eso, hacerse pasar por psiquiatra (por un médico) es un delito y hacerse pasar por un doctor en psiquiatría también.

        Atentamente,

    • Estimado Palmer,

      Creo que no habla de homeopatía el post, de hecho, se afirma que esos aforismos no tienen que ver con la homeopatía.

      Sobre que los aforismos deban ser interpretados como refranes no lo comparto. La ansiedad y la hipertensión no tienen que ver, de la misma manera que la ansiedad no está directamente relacionada con la depresión endógena clásica, salvo que hables de la depresión bipolar o con trastorno de ansiedad, donde la ansiedad no es la causa de la depresión sino su manifestación.

      Ahora bien, dado que yo he podido malinterpretar el cartel, te propongo que expliques que es lo que crees que realmente quería decir autor y yo me comprometo posteriormente de contrastarlo con la evidencia científica para explicar que puede ser verdad y que no.

      ¿Trato hecho?

      Atentamente,

  16. Sugus says:

    Me molestaría en rebatir, más bien matizar, tu texto. Pero solo con leer la primera frase veo que eres un bocazas que no se da cuenta de que los «verdaderos» médicos, enfermeros, etc…, también la cagan a lo grande y también engañan. O tal vez si te das cuenta y nos tomas por imbéciles. Solo la primera línea de tu texto, jode toda la coherencia que pueda tener tu argumento. En cualquier caso, tu argumentación es ridícula.

    • Daniel L. says:

      Muy de acuerdo contigo y, hablando de esa primera línea: ¿cuántas infecciones se han provocado en hospitales? ¿cuántos farmacéuticas han sido denunciados y posteriormente han perdido juicios y se ha demostrado que sus “medicinas” no servían para nada o empeoraban la salud o directamente mataban al paciente? sobre vacunas, ¿porqué no habla de las que no sirven para nada o de los efectos secundarios o del negociazo de la vacuna de la gripe A?

      • Estimado Daniel L.

        Me alegro que saques a colación esos temas y si te parece bien te doy mi opinión particular:

        – Las infecciones nosocomiales multirresistentes son uno de los grandes retos a hacer frente por parte de la Medicina Preventiva hospitalaria. De hecho he podido ver como en en nuestro Hospital Universitario se implementan año a año nuevas medidas (reducción del tiempo de ingreso, mejora de las medidas de higiene, esterilización de la ropa, limpieza periódica bajo supervisión de los filtros, etc.) y comparto totalmente la gravedad y necesidad de hacer frente a ellas.

        – Muchísimas farmaceúticas han sido denunciadas y condenadas, y muchas más deberían serlo. Espero poder escribir un post al respecto, pero la falta de decencia de algunas de ellas resulta sangrante.

        – Las vacunas son la medida de salud pública que más vidas han salvado y en el Museo Vasco de Historia de la Medicina y la Ciencia investigamos y comparamos con otras medidas de higiene para calcular el aumento de la supervivencia y edad media de la población. En relación sobre el negocia de la vacuna de la gripe A y la falta de controles con los que se llegaron a comercializar algunos lotes no hay duda alguna, incluso hay publicaciones sobre las consecuencias que tuvieron dichos lotes. Es algo bien conocido en la profesión médica.

        Y de hecho, sobre los casos de narcolepsia que se han relacionado con dichas vacunas me gustaría hablar algún día, pero la evidencia aun es limitada.

        Atentamente,

    • Estimado Sugus,

      Los médicos, enfermeros, psicólogos, odontólogos, fisioterapeutas, farmaceúticos, optometristas, podólogos, etc. y el resto de profesionales de Ciencias de la Salud nos equivocamos, y MUCHO además. De hecho, no admitir los errores ha causado miles de fallecimientos.

      Admitido esto, que jamás negaré, ¿podrías rebatir la argumentación y mostrarme donde están los errores? siempre estoy deseoso de aprender algo y más de corregir algo que daba por hecho.

      Atentamente,

  17. chanalberto says:

    Si,

    Seguiros fiando de los científicos por ser científicos y estáis bien jodidos.

    • Juanlo says:

      Yo no me fio e los cientificos por ser cientificos, si no por su labor, por su metodología y por el tiempo que han ejercido aprendiendo y mejorando profesionalmente. ¿De quién prefiere usted fiarse? ¿De gente que se concentra en la “fe”? ¿De la gente que estafa y tima?.

      • Pedro says:

        Se ha tornado una costumbre relacionar “fe” con “timar”. Al parecer, no es precisamente la “fe” el timo o incluso la “ciencia” el realiza un timo. Entonces ¿dónde está el problema?

  18. Jesús Rodríguez says:

    Dejad que todos estos creyentes sigan con sus terapias chamánicas y sus flores olorosas; solo conseguirán oler mejor cuando estén muertos.

    • Pedro says:

      Jesús, vuestra actitud resalta la odiosidad que dista lejos del nombre con que firmas. Usted es uno que firma por la guerra? Usted es uno que firma por el odio? Que llegue el día que cambie de nombre, a uno que le haga juego. Adolfo, Joseph, Augusto, Franco?

      saludos!

  19. Como ya te comenté, Adrián, me parece un texto interesante. Es una denuncia bastante explícita, y una crítica constante a, lo que yo veo, la palabrería y cháchara varia que se da en varios círculos llamémoslos “alternativos”. En una enfermedad como es el cáncer, o tantas otras como el mal de Hungtinton o la fibromialgia, no se puede condenar al enfermo por cómo se siente. Y aunque esas frasecillas podemos suponer que son de ánimo, no son sino todo lo contrario.

    Los enfermos sufren, padecen. Y en el caso de las enfermedades citadas, entre otras, llegan a odiarse a sí mismos. Sufren un estigma: el ser diferentes y sentir cosas diferentes. El no poder ser felices. Cuando te levantas cada mañana, cada día, peor de lo que te acostaste por una enfermedad que te impide descansar correctamente; cuando sientes que las pocas fuerzas que ya de por sí tenías ayer, hoy son menos; o cuando tu mente se queda eclipsada durante unos instantes en una neblina que oculta tus recuerdos, te caes. Nadie quiere vivir eso, y hay muchísima gente que puede perder las ganas de vivir en un momento dado. Pero no puedes atacar al paciente y decirle que eso es así, que se va a morir porque no sabe cómo afrontar su situación.

    Y es que la atención médica no es solo pinchar una vía y administrar quimioterapia, o cualquier otro tratamiento farmacológico. La atención médica (¡y enfermera!) también incluye el hacer que el paciente comprenda qué le pasa, por qué está así. Ayudarle a entender, y sobre todo a aceptar. Cuando tú le dices al paciente que se va a morir porque él no pone de su parte, estás haciendo que lo poco y mucho que le quede de vida, sea puro padecimiento. Para él y para sus conocidos.

    Podemos admitir hasta cierto punto que una enfermedad larga y tortuosa puede desencadenar una depresión, y aquí hablamos de otra patología completamente diferente a la original. Pero eso puede nacer de la falta de información. Del ‘esto te va a matar en cuanto pierdas las ganas de vivir’, y un día te levantes sin fuerzas y decides que ya está todo perdido. ¿Por qué martirizar de esta forma al enfermo?

    Respecto a todos los que comentáis lo jactancioso, particularizado, y poco serio del artículo; os invito a que visitéis la planta del hospital de día, como voluntarios, mismamente. Os encontraréis de todo. Gente deprimida que termina muriendo, y gente que que no. Gente que desde que entra hasta que sale tiene una sonrisa, y gente que se quedará con esa sonrisa en la comisura de los labios durante toda su vida.

    Lo que Adrián denuncia aquí no es la relación estado anímico-fisiológico del paciente. Sí, hay relaciones, por supuesto que sí. Citándole:

    Nadie me tiene que convencer de la importancia de hacer frente a una patología con optimismo y paciencia, ni de lo vital que es en la adhesión de un paciente a un tratamiento de su estado de ánimo. Nadie tiene que convencerme porque lo he visto, sufrido y estudiado. Pero, entre valorar y tener en cuenta la actitud, tratar los aspectos psicológicos de la enfermedad, y que esto sea lo más importante, hay un salto. Y de ahí a decir que “el cáncer mata cuando pierdes las ganas de vivir”, hay un peligroso doble tirabuzón mortal sin red, en el que de no olvidar nunca el estado anímico del enfermo se pasa a culparle de su propia patología.

    Lo que denuncia es la continua criminalización del que padece una enfermedad o una afección por sus acciones, su forma de pensar o de afrontarla. Nadie padece una enfermedad por voluntad propia.

    La lectura en diagonal es muy peligrosa.

    • antonia says:

      Gracias, Enrique y gracias también a Adrian, No estamos enfermos porque queremos, no queremos estar enfermos. Esos casos están muy bien descritos por la psiquiatría. QUERER NO ES PODER, SOLO ES QUERER.

    • Gracias Enrique por tu opinión 😉

      A decir verdad, hasta podría entender que se hablara del efecto del cáncer en la depresión pues parece probado que fisiologicamente una neoplasia puede provocar una depresión, pero lo de culpabilizar… es lo que me faltaba por leer. Por eso me enfadé tanto y tuve que escribir el post.

      • x says:

        Hola Adrián,

        Entiendo que te enfadases tanto al leer ese cartel, cuando te enfadas una de las posibles causas de tu enojo es tomarse las cosas a lo personal y más si se trata de alguien cercano a ti.

        Tu postura es tan respetable como el resto.

        Por favor, tanto los unos como los otros no pierdan las composturas y ante todo el respeto.

        Da la casualidad que tengo dos amigas, una de ellas es osteópata y la otra fisioterapeuta. Me encanta hablar con las dos y que cada una me aporte dos puntos de vista diferentes, dos puntos de enfoque.

        Es maravilloso cuando eres capaz de abrir tu mente y ver lo mejor de cada perspectiva.

        Por eso mismo, te apoyo y a la vez estoy en desacuerdo contigo.

        Paz

  20. Tam says:

    Muy bueno. Como anécdota, estoy a mitad de la residencia de Onco, y mi hermana publicó esa imagen en facebook “porque era mona”; para darle uan colleja si la hubiera tenido cerca xD Tuve que conformarme con dejarle un comentario!

  21. Maria says:

    Felicidades por tu post, creo que todo lo que sea rebatir pseudociencia en la Red es EL BIEN.
    Dicho esto, en mi opinión, todos los establecimientos sanitarios (por lo menos públicos) deberian tener una comisión que clasificase la información que pasamos a los pacientes en la sala de espera. Yo también soy médico y esto que relatas, aunque con menor gravedad, ya lo he visto muchas veces. Aparecen siempre folletos, a veces “dejados” por representantes de la industria farmacéutica, que no se ajustan a la verdad o hacen publicidad engañosa.
    Por ejemplo, hace dos semanas “aparececieron” unos folletos que hablaban de disfunción eréctil en que se afirmaba taxativamente que esta patologia TENIA cura… y era farmacológica. Otras veces he visto carteles monísimos con publicidad de leche adaptada diciendo que “es lo mejor para tu bebé” y proponiendo planes de diversificación alimentar que no se corresponden con las orientaciones de la OMS.
    Esto por no hablar de los carteles de las farmácias, con sus tratamientos adelgazantes, sus pulseras magnéticas y sus suplementos vitamínicos milagrosos.
    Por esta camino un dia de estos estaremos arrancando posters de adivinos del tarot o de sanadores de mal de ojo.
    Y ese póster del que hablas… creo que arrancarlo no llega, deberias haber escrito en el libro de reclamaciones del hospital, para que la próxima vez reflexionen a cerca de lo que cuelgan en las paredes.

    Un abrazo y gracias

  22. Pingback: Esceptica | Fugaces 27/09/13

  23. Verónica says:

    Hola Adrian Hugo….no tengo muchos estudios y de medicina, algo tan difícil para mi y tan de admirar por los profesionales que la ejercen, menos todavía…siempre que voy al médico o al hospital, en mi interior doy gracias por quienes dedican su tiempo a la salud y el bienestar de los demás…pero, si que creo que a veces algunas patologías o enfermedades pueden desencadenarse por un bloqueo emocional, o mental o algo que no siempre es físico…..lo he pensado mucho, porque he sufrido el cáncer de mi padre, de mi prima, de mis tios, y hoy especialmente, porque le ha tocado a alguien que quiero muchísmo y demasiado joven para tanto sufrimiento….en fin, que como dices en uno de los comentarios, a mi también me gusta saber y aprender, y quizás en este sentido hay un vacio por estudiar, ..tengo la sensación de que me quedo en que qué fue primero “el huevo o la gallina”….en referencia a la frase lo que yo he vivido es que cuando pierdes las ganas de vivir te puede matar cualquier cosa, llámese cáncer, drogas, alcohol, soledad, abandono….te dejas ir, te dejas morir, supongo que más de un médico habrá sentido que a veces si la persona no pone de su parte, en seguir las pautas indicadas no hay nada que hacer…..ojo ¡ , que no es lo que cuentas acerca de tu padre, que viví lo mismo con el mio y vaya si luchó y luchó con unas ganas de vivir que no veas¡¡¡…..sólo quería dejarte mi comentario, que admiro tu profesión, ……..un saludo ¡¡¡¡

    • Estimada Verónica,

      No se trata del ‘huevo o la gallina’, que el cáncer puede causar depresión bioquimicamente, incluso antes de que el paciente sea conocedor de la neoplasia, es conocido y está evidenciado. Otro asunto muy distinto es que ciertas conductas asociadas a algunas enfermedades mentales (como el consumo de drogas) desencadenen o sean un factor de riesgo en la aparición de un cáncer. Es distinto.

      En ninguno de estos casos la muerte la provoca el perder las ganas de vivir, ni el cuerpo grita lo que la boca calla.

      Atentamente,

  24. Demóstenes says:

    Ciertamente, uno no se muere de cáncer cuando pierde las ganas de vivir, ni le duele la garganta por a saber qué patochada. Pero sí que es cierto que el consejo puede ser beneficioso en cierta manera. No deja de ser una forma de efecto placebo con la que ni siquiera el paciente tiene que desembolsar un duro (como sí pasa con la homeopatía).

    El cartelito de marras tiene mucho delito, pero el consejo de tratar de mantener una actitud positiva sí que me parece interesante.

    Lo mismo digo una chorrada, que conste, no soy médico 🙂

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  27. Lidia says:

    Yo no soy médico. Durante años en mi Habana natal cubrí como periodista especializada en Ciencia muchos temas médicos, me quedaba en los congresos de la mañana a la noche, entrevistaba a profesionales de la salud, leía sus trabajos, preguntaba todo lo que no entendía, asistía a cursos de divulgación científica, y hasta más de una vez presencié cirugías y tratamientos muy interesantes y me apasionaba ese universo; sobre todo en lo referente a la divulgación social y la prevención. Por cierto, luego de vivir y trabajar en cinco países diferentes, me sorprendió bastante lo poco que se trabaja la medicina preventiva en esta península ibérica donde nacieron mis abuelos (pero ése es otro tema).
    No tengo mucho que aportar, salvo mi agradecimiento más rotundo al autor de este blog. Como comunicadora y profesora de temas de comunicación, por supuesto que defiendo la importancia de comunicar y pensar “en positivo” y en general el valor del optimismo y de la resiliencia, y he leído mucho sobre “Neuroinmunología” y otros diversos y curiosos estudios. Pero de ahí a elaborar esas afirmaciones tendenciosas del cartel citado, hay un camino demasiado largo.
    En medio del acoso y derribo al que están sometiendo en estos momentos a la otrora decorosa sanidad pública, creo que también -quizás en medio de todos sus agobios cotidianos- una parte del personal médico no encuentra el tiempo, las energías ni las ganas para “comunicar” bien e informar bien a los pacientes y eso genera muchísimo estrés y un sufrimiento innecesario (y diría que hasta cruel). Al menos ésa está siendo en estos momentos mi experiencia personal en el Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo. Pero, aún así, desde aquí quiero manifestar mi admiración por todos aquellos profesionales que siguen el duro camino de la ciencia, compaginando humanidad y seriedad científica.

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  31. litelgur says:

    Soy la prueba viviente de que el haberse cansado de la vida no tiene que generar un cáncer. Estoy demasiado sano pa’ canceroso y demasiado enfermo para sano. Taquelopá. Yo, si sigo así, no me muero, eh. Voy avisando para que alguien tome cartas en el asunto.

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