El mito de Sísifo

Published On 07/04/2013 | By Taig Mac Carthy | Divulgación

Lo absurdo aclara que no hay mañana, esta es la razón de mi libertad profunda.

De todos los hombres que he conocido sin conocer, el que mayor influencia ha ejercido sobre mí es Albert Camus. Camus expresa con palabras una inquietud existencial ordinaria, que puede ser recogida bajo el nombre de lo absurdo.

El libro que mejor describe esta inquietud es El mito de Sísifo, escrito en 1942. Este libro ilustra con elocuencia una forma de ver la vida. Es un libro con una gran profundidad, pero muy denso y difícil de leer; un texto relativamente corto, pero muy figurativo y poético, que trataré de sintetizar a continuación.

El razonamiento absurdo

Camus comienza aclarando que el mundo supera al hombre. Esta es una premisa básica de la filosofía de Camus: el hombre pensaba que podía comprender la naturaleza y la verdad del mundo; pero esa ilusión desaparece y el hombre se deprime. Esa depresión genera el sentimiento de lo absurdo. Lo absurdo es «un mal de ánimo», afirma en el prólogo, un mal de ánimo que surge tras percatarse del sin sentido de todo.

Ese divorcio entre el hombre y su vida, el actor y su decorado, es propiamente el sentimiento de lo absurdo.

Sin embargo, el hombre absurdo no quiere escapar. No quiere evadirse, sino sostener el conflicto. El espíritu absurdo no quiere abandonar esta «senda árida y reseca del esfuerzo lúcido». Quiere mantener siempre conciencia perpetua, siempre en tensión.

Camus introduce el concepto ‘rebelión’ para denominar el ejercicio por el cual el hombre acepta de frente el problema al que se enfrenta. Es un rebelde: no quiere huir del conflicto, sino afrontarlo. Dice: «Esta rebelión no es sino la seguridad de un destino aplastante, sin la resignación que debería acompañarla».

En resumen, el proceso de hacer frente a lo absurdo sucede a lo largo de tres etapas sucesivas:

Primero, la mente toma conciencia de lo absurdo. Esta primera fase resulta dolorosa. Puede compararse con una persona que abre los ojos tras un largo sueño, pero sus pupilas no están acostumbradas a la luz.

(…) en un universo privado de pronto de ilusiones y de luces, el hombre se siente extranjero. Es un destierro sin remedio, pues está privado de los recuerdos de una patria perdida o de la esperanza de una tierra prometida [pág. 16].

Después, el hombre acepta lo absurdo; acepta su lugar en el mundo y acepta lo irracional e irrazonable del universo. Acepta también su apetito de unidad y profundidad. Y acepta, ante todo, que no puede conciliarlas.

Ahora lo principal está hecho. Tengo algunas evidencias de las que no puedo apartarme (…) Y estas dos certidumbres, mi apetito de absoluto y de unidad y la irreductibilidad de este mundo a un principio racional y razonable, sé también que no puedo conciliarlas [pág. 69].

Tras aceptar, puede suicidarse filosóficamente o sostener la apuesta por lo absurdo. Puede escoger la renuncia o la rebelión. Si se decanta por la segunda opción, el hombre absurdo se convierte en un hombre rebelde, y en esta rebeldía encuentra una nueva grandeza, un nuevo estado de libertad y un nuevo propósito que, aunque sea estéril, sirve para sostener su vida.

¿Vamos a escapar a través del salto? O, por el contrario, ¿vamos a mantener la apuesta desgarradora y maravillosa de lo absurdo? [pág. 71]. Una de las pocas posiciones filosóficas coherentes es la rebelión. Ésta es un enfrentamiento perpetuo del hombre con su propia oscuridad [pág. 72]. Esta rebelión da valor a su vida. Entendida a lo largo de una existencia, le restituye su grandeza [pág. 73].

El mito de Sísifo

Camus utiliza a Sísifo como metáfora del esfuerzo inútil e incesante del hombre. Para el autor, Sísifo es el «héroe absurdo», tanto por sus pasiones como por su tormento: su desprecio hacia los dioses, su odio a la muerte y su pasión por la vida.

Camus nos narra el mito de la siguiente manera:

Sísifo fue a parar a los infiernos, y allí (…) consiguió permiso de Hades para regresar a la tierra y castigar a su mujer. (…) Pero cuando volvió a ver el rostro de este mundo, a disfrutar del agua y del sol, de las piedras cálidas y el mar, no quiso regresar a la sombras infernales. Nada consiguieron llamadas, cóleras y advertencias. Fue preciso un decreto de los dioses. Hermes vino a agarrar al audaz por el pescuezo y, arrebatándole de sus goces, lo devolvió a la fuerza a los infiernos, donde su roca estaba ya preparada (…) Los dioses condenaron a Sísifo a empujar eternamente una roca hasta lo alto de una montaña, desde donde la piedra volvía a caer por su propio peso. Pensaron, con cierta razón, que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza.

Sísifo es la encarnación del hombre absurdo porque no tiene esperanza: conoce la amplitud de su miserable condición. Sin embargo, esta consciencia que debiera ser su tormento, consagra al mismo tiempo su victoria. Su destino le pertenece. Su roca es su casa. Cada uno de los granos de esa piedra, cada fragmento mineral de esa montaña llena de noche, forma por sí solo un mundo. El libro concluye: «hay que imaginarse a Sísifo feliz».

La lucha por llegar a las cumbres basta para llenar un corazón de hombre.

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20 Responses to El mito de Sísifo

  1. Asie Sannio says:

    Muy buena explicación y muy inspirador. Me han entrado ganas de leerme el libro, aunque posiblemente supondrá un reto. Espero nos deleites con más textos como este.

    Un saludo.

  2. @karlupas says:

    muy bueno. Solo soy un aficionado pero me atrae la filosofía existencialista. Es agradable leer un texto sobre filosofía que extrae la esencia de una corriente de pensamiento de forma refrescante. Gracias!

  3. Pingback: Muera la Inteligencia | El mito de Sísif...

  4. jcatala says:

    Un excel.lent article. Llàstima el títol del blog que contradiu, si fa no fa, el contingut aportat.
    Camus, Sísif són mereixedors de tota una mena de consideracions.
    El títol recorda la frase del feixiste Milan Astray, viva la muerte, abajo la inteligencia.
    Doncs puc compartir-ho tot però no accepte al.lusions a Astray. Si de cas.
    Article perfecte. Cordialment

  5. Oscar says:

    Sólo pude corroborar que alguien más captó todo el libro como yo. Excelente.

  6. Plauto says:

    Este es un libro que me ha implicado cierto reto, realmente es el primer libro de Camus que leo y tal como lo dices, es un libro difícil de leer, creo que me tomara mucho mas tiempo exprimir la filosofía del Mito de Sisifo. Te agradezo la breve explicación para darle un enfoque.

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  15. Pancho says:

    Tan lindo artículo… lástima que nos contó el final.

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  18. auncion says:

    a mi tambien me ha gustado mucho tu articulo y entiendo igual que tu la p`roblematica planteada en el .

  19. a says:

    ese capítulo denominado igual que el libro, el mito de Sísifo, son las 15 paginas mas importantes que he leido en mi vida. Llegaron justo cuando tenían que llegar y nunca dejaré que se vayan. El último párrafo, esa montaña llena de noche, la no-esperanza que es de hecho nuestra esperanza y nos hace ver que todo (o casi todo) está(rá) bien.

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