Contra molinos de viento

Published On 14/03/2013 | By Colaboraciones | Opinión

Soy estudiante de medicina, quinto curso. He entregado a una carrera en teoría vocacional mis años mozos, esa juventud que se supone has de disfrutar porque nunca vuelve. Una carrera y unos años que me han instruido en el arte de ¿la medicina? ¡No! De aprobar exámenes. Espero que en el título que me entreguen lo especifique bien grande “Aprobador de Exámenes Profesional”. Gracias, mi tiempo y esfuerzo me ha costado adquirir las habilidades para ganarme tan honorable nombre.

Una carrera que se pierde en su propio esqueleto de dinosaurio y se olvida de lo que forma, como un Don Quijote que se cree caballero pero no es más que un espantapájaros luchando contra molinos de viento. Soy un Don Quijote, solo que no todos tenemos a un Sancho Panza al lado para imbuir sensatez a nuestras pericias.

Y sin embargo, tras cinco cursos ya empiezo ver el final del túnel. ¿Pero veo la luz? ¡No! Una gran montaña me nubla el paisaje más allá de donde mis ojos alcanzan. Esa última gran prueba, ese enorme molino de viento que gira sus monstruosas aspas y yo confundo con un gigante aunque ni se mueve, ni siente, ni padece. El MIR. El último gigante. La prueba final para los aprobadores de exámenes. Seis años de carrera para jugártelo todo en un test en el que no debes saber medicina sino saber responder a las preguntas. Te formarán para contestar preguntas, de esas respuestas dependerá el resto de tu futuro, y te sentirás orgulloso al salir victorioso cuán Don Quijote que cree haber abatido a gigantes cuando ha luchado contra molinos de viento.

Nadie dijo que conquistar molinos no fuera heroico ni noble, pero, la pregunta es, ¿qué sería de Don Quijote, quien se cree caballero sin serlo, si de pronto fuera enviado al verdadero campo de batalla?¿Habríamos reído sus hazañas o hubiéramos llorado su torpeza? Y eso es la luz que nos espera más allá del molino de viento: ser caballeros cuando nadie nos han enseñado verdaderamente a serlos.

– Colaboración de Mara Sánchez Aguinaga.

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About The Author

Por lo general, gente con mucho tiempo libre y sin nada mejor que hacer que llenar de rica cultura vuestras cabezas escribiendo en MLI. Eso que os lleváis.

5 Responses to Contra molinos de viento

  1. Protomédico says:

    Buenas,

    la verdad, estoy encantado. Por esta página web, por el ritmo de actualización que tiene y, por supuesto, por la gran calidad de los artículos que tiene. En concreto este artículo es simple, breve pero a la vez tan rico en detalles y tan recomendable…

    Por mi nombre se intuirá que bueno, estoy en relación con la rama biosanitaria. En concreto estudio 5º de Medicina en la (otrora) prestigiosa universidad de Valladolid. Y digo otrora con toda la intención del mundo porque en efecto, quizá hace 400 años, o incluso si me apuran hace incluso 50, la universidad de Valladolid tuvo su renombre y su fama. Asociada siempre a la forma didáctica y a la calidad docente que tenía.

    Mi experiencia personal en ese ámbito podría describirse de cuasi virginal. He visto profesores magníficos, he tenido el placer de conversar y debatir acerca de temas de medicina (que no de aprobar exámenes) que me interesaban. He sido capaz de disfrutar de unas prácticas de medicina de familia o de aconsejar a unos familiares en urgencias acerca de su pariente enfermo. Pero es lamentable que, a día de hoy, toda la medicina que podamos aprender en la carrera deba venir de uno mismo y de su interés. Que en parte también, claro está, pero lo único que escucho de ese “esqueleto de dinosaurio” que tenemos por sistema docente, o la única respuesta que recibo, es la famosa frase “esto puede caer en el MIR” o “no estudies nefro que repite preguntas de CTO”

    ¿Desde cuándo un estudiante se dedica a estudiar una oposición sin tener aún el título que le acredite para presentarse a ésta?

    Un saludo y eso, que enorme artículo. No entiendo como nadie dice nada.

    Juan

    • Mara says:

      Hola, Juan.

      Me alegro que te guste, creo que hasta me he sonrojado un poco con tu comentario. Es cierto que el interés hace mucho, sobretodo en una carrera que no da facilidades para formar médicos, sino que se centra tanto en El Molino de Viento que se olvida de lo que de verdad importa. Se ha perdido de vista el objetivo, por desgracia. Y parece que es un problema extendido, al menos según cuentas.

      Muchas gracias por tu comentario, me ha hecho muy feliz.

  2. Protomédico says:

    La verdad es que, tal y como están las cosas, tampoco creo que se pueda pedir más. El problema no es la “vocación” del estudiante (muy variable y, en mi caso, no obtenida hasta bien entrado en tercero), sino la dejadez de un sistema que funciona muy bien por inercia, pero cuyos estragos veremos los estudiantes de hoy el día de mañana.

    Pero el estudiante no es una víctima más de este sistema. Nosotros también deberíamos hacer algo por mejorar nuestras clases, nuestras prácticas… pero en el momento en el que ves que las “figuras que te enseñan algo” (ya no sólo académico) caen en una patética mediocridad digna de parvulario…. simplemente acabas dejándote llevar por esa medianía y qué coño, si haciendo test de CTO apruebo el examen, ¿para qué voy a hacer más?

    Respecto a lo que comentabas inicialmente del MIR me ha hecho gracia recordar que, en su día, unos cuantos estudiantes nos quejamos acerca de la mala calidad docente, retrasos en las clases, etc. en la comisión de curso (reunión de delegados y departamentos). Total, que aparte de indignarse los profesores nos dijeron que era mentira, ya que la facultad de valladolid estaba entre las primeras a la hora de sacar notas del MIR. Y hasta cierto punto tendrán razón en cuanto a los resultados, pero creo que sólo ratifica lo criticado….

    Y no te sonrojes, que cuando alguien escribe bien y bonito se merece que el resto se lo diga 😉

    • Mara says:

      Ah, pues muy bien, estáis entre los primeros… Para bien o para mal (o para peor) es lo que importa en este sistema, el espectro por el que nos miden. No forman profesionales sino aprueba-MIRes y no queda otra que ser el cordero que sigue al resto. Lo demás queda en nuestras capaces manos de buscarse la vida.

      En cuanto a cambiar algo. Una cosa es que la gente esté dispuesta, otra que los intentos no caigan en saco roto, otra que haya algo capaz de hacer temblar al esqueleto de este dinosaurio… Además, ahora nos quejamos pero cuando pasemos por el aro y salgamos al otro lado estoy segura de que nos olvidaremos de todo. Tendremos otras cosas con las que lidiar y el pasado pasado está. Además la mentalidad humana de ampararse en el sufrimiento común es indiscutible. “Si nosotros nos jodimos, que los otros también se jodan”. Y hoy por mí, mañana por ti… la cosas siguen igual.

      Y una vez más, gracias ^^

  3. Protomédico says:

    Ese tipo de actitudes tan mediocres creo que sólo nos llevan al fracaso. Pero ojo, de medicina se puede extrapolar a todo lo que quieras. Es el hacer algo para sacar un buen resultado por la vía fácil. (véase carnet de conducir: Haz test, etc.). Al final lo que tiene más importancia, y creo que nadie se la está dando, es el aprender a discurrir. Enséñame a pensar y conseguiré sacar la respuesta. O por lo menos lo intentaré. De la otra forma creo que acabamos tendiendo al “bueno, no me lo sé así que paso de pregunta y voy a por la siguiente”.

    Creo que estamos perdiendo una visión de conjunto muy importante de la medicina. Nos estamos alejando de lo que importa. No voy a entrar en el tipo de medicina que se debe hacer porque es muy personal y cada uno es como es, pero sí en la forma en la que acabamos (o mejor dicho comenzamos) siendo médicos. Con unas facilidades y una laxitud que nos va a pasar factura. Yo espero sufrir como el que más durante mi residencia para aprender todo lo que no me han enseñado durante la carrera. Aunque dicho así suene un poco masoquista… :-S

    Sí que he visto a adjuntos comentar lo mucho que sufrían cuando eran residentes pero que no hacían nada por cambiar la situación cuando ya eran residentes. Pero bueno.

    Nada, un placer para mí hablar con alguien de medicina con dos dedos de frente 🙂 Que también las hay en Valladolid, pero está bien ver que en la UPV hay gente que los tiene bien puestos. ¿Estuviste en la charla de delegados de Madrid?

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